En Monteverde disfrutamos del frescor de la montaña tica, sus bosques nubosos y sus animales de altura y después de aquello, nos dirigimos hacia la playa de nuevo, pero esta vez de la costa pacífica.
Decidimos ir a Manuel Antonio, para poder disfrutar de playas, pero en un entorno de parque natural y poder ver así los animales de aquellas latitudes. Alli nos alojamos en el Hotel Mimos, un buen hotel, con piscina y a buen precio, pero que nos asigno unas habitaciones algo ruidosas ya que estaban al lado de la carretera.
En Manuel Antonio, disfrutamos de la playa, muy grande y bien atendida, del mar, muy calentito y del parque nacional. Allí pudimos ver, monos perezosos, monos cariblancos, iguanas de diferentes tipos, lagartos varios, mapaches, y diversos pajaros. Es increible la gran cantidad de animales en libertad que se pueden ver.
Después de Manuel Antonio ya fuimos para San Jose y volvimos a España. En los dos viajes con Iberia nos ocurrieron diferentes “anecdotas”, pero eso es otra historia…